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Efecto Green – Blog Slow Life

¿Qué es el movimiento slow life?

Cómo poner en práctica el movimiento slow life

El movimiento slow life es toda una filosofía de vida, una manera de entender el mundo que nos rodea y la manera de vivir el día a día. Llegué a él por casualidad a través del libro de Carl HonoréElogio de la lentitud, un libro que me encantó desde el primer capítulo.

El movimiento slow no significa ser vago y trabajar poco. Significa tomarse la vida de otra manera, lejos de la prisa que envuelve nuestro día a día. Significa disfrutar de cada acción, de cada momento y de cada persona. El movimiento slow life significa saber parar, dejando de lado la vorágine del mundo que nos rodea. Significa saborear un presente efímero al que no solemos dedicarle mucho tiempo.

Esta filosofía de vida se extiende a todos los ámbitos. El slow food nos invita a disfrutar de la buena comida, respetando los productos que la naturaleza nos brinda en los tiempos que necesita el campo. Las slow citties abogan por un ritmo de vida desacelerado. Lugares en los que los ciudadanos pasean, charlan y disfrutan del entorno natural. Ejercicio slow, educación slow, viajes slow, sexo slow…Este movimiento comprende todos los ámbitos de la vida.

 

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Cómo nació el movimiento slow life

Nació en 1986 en Italia cuando el periodista Carlo Petrini se encontró con un McDonald’s en la Plaza de España de Roma. En un país como Italia, con un culto por la buena comida tan extendido, aquel acto era ir demasiado lejos. Su campaña en contra fue la mecha que promovió el movimiento slow food. Su discurso se basa en comer bien al tiempo que se respeta el planeta. En este momento cuenta con unos 80.000 miembros en todo el mundo.

A partir de la filosofía Slow Food nacieron todos los demás movimientos que engloban el movimiento slow. Sus inicios fueron en Europa pero en poco tiempo su filosofía se extendió a lugares tan lejanos como Australia o Japón. Hoy en día podemos encontrar ciudades slow (Cittaslow) en todos los continentes.

España no se ha quedado atrás. Actualmente hay 8 ayuntamientos adheridos al movimiento slow. De hecho hay una web especializada en la que se explica cuáles son y qué principios cumplen para ser ciudades lentas.

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Principios básicos del movimiento slow life

El movimiento slow life promueve el equilibrio entre lo moderno y lo tradicional. No da la espalda a la tecnología ni a los avances de la era moderna pero siempre manteniendo la tradición del buen hacer.

Cree en el pequeño comercio, en vez de en las grandes cadenas de supermercados. Cree en los productos de temporada, en vez de en la agricultura masiva con los mismos alimentos todo el año.

El movimiento slow cree en la ropa de cercanía, hecha de manera artesanal, en vez de en las grandes multinacionales que explotan países pobres para conseguir prendas baratas.

Principios básicos del movimiento slow life

Esta filosofía promueve todo tipo de tareas que plantean un reto al ritmo acelerado que llevamos. El movimiento slow life incita a la meditación, a trabajar por la unión cuerpo y mente, a practicar el tantra o a probar medicinas complementarias como la homeopatía o el reiki.

Cómo ponerlo en practica

Este estilo de vida cree en el derecho de las personas a trabajar para vivir y no en vivir para trabajar. Se aleja del consumismo propio del capitalismo y promueve el consumo responsable. Además, destaca el hecho de que poseer cosas materiales no nos hace más felices.

Viviendo en Barcelona, donde el turismo supone un gran problema para la vida en la ciudad (masificaciones, subida del precio del alquiler, desplazamiento de los habitantes del centro de la ciudad hacia zonas limítrofes…) no podía pasar por alto uno de los principios del movimiento slow: el turismo slow. Una manera diferente de descubrir rincones nuevos en el mundo entrando en contacto con la gente local y respetando el medio ambiente. El turismo slow también promueve que disfrutes del viaje sin prisas ni carreras de monumento en monumento.

Una educación desacelerada es otros de los principios básicos. Este modo de vida, promueve una alternativa al sistema actual en el que los niños “engullen” conocimiento. Cuestiona un método en el que los estudiantes se pasan las tardes haciendo deberes y viven estresados con exámenes.

Como ves, sus principios cuestionan todo el modo de vida actual. Teniendo en cuenta que a pesar de tener más cosas y de vivir mejor la sociedad sigue sin ser feliz, no me pareció mala idea replantearme todos los pilares fundamentales de mi vida. Hay aspectos con los que estoy más de acuerdo, otros menos…pero sin duda todos ellos me han ayudado a recapacitar.

¿Tú que crees? ¿Te gustan los principios del movimiento slow? ¿Crees que hace falta un cambio en el ritmo de vida actual? ¡Comparte tu opinión!

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