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Efecto Green – Blog Slow Life

Cómo cambiar el mundo ¡para que sea más slow!

Cómo cambiar el mundo para hacerlo más slow

¡Yo puedo cambiar el mundo! Lo tengo clarísimo. Sí, sí. Yo puedo hacerlo, pero tú, ¡TAMBIÉN! No te preocupes, este no es un texto para hablar de lo maravillosa que soy porque en realidad, no lo soy. Tú tampoco lo eres, no te creas. Pero ambos tenemos algo que vale mucho. ¡Poder de decisión! Yo decido cómo quiero vivir y tú también lo puedes hacer.

Tenemos un poder como individuos muy importante aunque no todo el mundo es consciente de ello. En parte es normal porque a ningún poder económico o político le interesa que la sociedad se sienta fuerte así que se han esforzado en que nos lo creyéramos. Y ¿sabes lo peor? Que nos lo hemos creído. Nos hemos creído que no podemos hacer nada para modificar lo que no nos gusta, para conseguir un mundo mejor…pero no es verdad.

Tu consumo puede cambiar el mundo

Desde que empecé a vivir sin plástico he escuchado todo tipo de comentarios de lo difícil que es evitar el plástico. Y sí, es complicado pero no pasa nada. Eso no es motivo para no intentarlo. Claro, es muy cómodo no hacer nada. Para mí sería más sencillo seguir comprando en el supermercado de siempre, en vez de recorrerme cinco negocios diferentes como hago ahora. Pero he decidido que voy a poner mi granito de arena cueste lo que cueste.

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo” – M.Gandhi

Me encanta esta cita de Gandhi porque en realidad viene a decir que vivas como piensas. Nos olvidamos de vivir según nuestros valores.

Vivimos empujados por una sociedad que nos juzga cuando hacemos algo que se sale un poquito de lo convencional. Ponemos etiquetas con la misma facilidad con la que las quitamos. Pero etiquetas de las que excluyen, de las que señalan con el dedo acusador o burlón. ¡La de veces que me han llamado a mí “la hierbas! La verdad es que no me molesta, al contrario, me gusta, pero no deja de ser una manera de decir que soy “rara”.

Revelarte no quiere decir que tengas que vivir fuera del sistema. ¡Claro que no! Nos guste o no el capitalismo rige toda nuestra vida y no podemos excluirnos para vivir al margen. Pero adaptarse a la realidad que nos rodea es muy diferente a la indiferencia. Es distinto a la comodidad de no hacer nada.

Ideas para cambiar el mundo

Para cambiar el mundo, primero tienes que cambiar tú. Tienes que tener ganas y voluntad de hacer algo. Tienes que tener curiosidad para informarte y cuestionar lo aprendido hasta el momento. Tienes que tener un punto rebelde para plantarle cara al sistema actual.

Echan un programa en la tele del problema del plástico y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza pero la culpa es de las empresas que no hacen nada para evitarlo. Echan otro de como tratan a los cerdos en las granjas y la gente se escandaliza pero la culpa es de los políticos que no controlan lo suficiente. Cierran los negocios del barrio y los vecinos se lamentan pero la culpa es del ayuntamiento que no tiene planes de ayuda local.

No diré que no es culpa de todos ellos porque son los primeros culpables, sin ninguna duda. Aún así, yo puedo hacer mucho por cambiar esa realidad. Puedo intentar no consumir tanto plástico, puedo intentar comprar ecológico y puedo intentar comprar local. Puedo DECIDIR qué hacer y cómo consumir.

Ideas para cambiar el mundo
Que la basura termine en los océanos no es culpa mía pero puedo reducir mi consumo para generar menos residuos

Cada pequeño cambio en tu vida puede ser una gran revolución. Para mí, mi mayor revolución es no comer azúcar. Lo tuve claro desde que empecé a leer sobre el negocio de la industria azucarera. Es verdad, ninguna empresa de comida basura va a cerrar mañana porque yo no consuma sus productos pero es mi manera de mandarles a tomar por saco.

Lo que comemos, lo que vestimos, lo que consumimos diariamente tiene una repercusión directa en nuestro entorno. Que yo lleve bolsas de tela al super no va a eliminar el plástico de los océanos pero quizás sea ejemplo para que otros lleven las suyas también. Si eso pasa, ¡ya habrá valido la pena!

Lo mismo pasa con este blog. Claro que no voy a hacer que todo el mundo lleve una vida slow pero sí puedo dar consejos slow life para que lo intenten. Con que solo uno de estos post haga reflexionar a un solo lector….ya habrá valido la pena abrir este blog.

¡Empodérate! ¡Toma decisiones conscientes! Vive como piensas y haz algo para cambiar lo que no te gusta. Solo así conseguiremos ser el cambio que queremos ver. Solo así conseguiremos cambiar el mundo. ¿Te apuntas?

Mucha gente pequeña, en lugares pequeñoshaciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” – Eduardo Galeano.

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Comentarios (2)

Echar la culpa es gratis. Por eso siempre creemos que nosotros no somos los grandes responsables, que otro tiene que hacer las cosas.
A veces me invade la paranoia y creo que hay cosas que están muy bien orquestadas, como encontrar un responsable fácil.
No creo que sea casualidad que se eche las culpas a la clase política por no hacer nada por el cambio climático. Hacerlo asi evita ver que los responsables son las empresas que se lucran y los humanos con ansias imparables de consumir todo.

El gran problema está en nuestro consumo desmedido, en no entender que todo lo que compramos es lo que mata a la Tierra, incluso lo que comemos. Producir una vaca es mucho más dañino que producir alimentos basados en plantas.

Muchas gracias por lo que escribiste y muchas gracias por hacerme reflexionar un poco, Paula.

Y no te preocupes porque te digan “La hierbas”, frente a la falta de argumento nace el insulto… Si muchísimos años atrás a mi me decían de todo por ser vegano hoy lo aceptan encantados… ya llegará

Un fuerte abrazo

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Hola Arol!

Muchas gracias por tu comentario! Sin duda, hay muchos intereses detrás del consumo de productos “normales”. La carne es sin duda otro de ellos. De hecho lo menciono en mi próximo post que va de slow food.

No me molestas que me digan la hierbas, en cierto modo me gusta porque me identifica pero hay gente que por e etiquetas de muy malas maneras y eso sí que no me gusta nada.

Gracias por tu reflexión. Es genial contar con lectores conscientes como tú.

Un abrazo.

Seguimos en contacto.

Paula

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